La buena ventura

La buena ventura

Hoy es el último día del año y no quisiera acabar 2014 sin dar señales de vida. De hecho, la última ocasión en que escribí algunas líneas fue justamente hace seis meses. No me he olvidado de este modesto espacio para la expresión, algunos compromisos me han absorbido por completo, entre ellos la dichosa tesis doctoral que espero acabar más pronto que tarde y, espero, que ese tarde no sea más allá que el próximo verano.

Un día como el de hoy se presta para hacer balance de la temporada y para mirar con ilusionantes expectativas hacia el futuro, no gracias al panorama político, económico y social precisamente. Espero que la salud nos respete a todos y todas para poder llevar a cabo los mil proyectos en los que estoy siempre metido y a los que les gusta alimentar mi perpetua sensación del que mucho abarca poco aprieta. Al menos mis esfuerzos, creo, tienen como objetivo mejorar la minúscula parcela que me rodea, siempre en la medida de mis limitadas posibilidades y capacidades.

Como balance de este blog diré que la entrada más vista de este año fue la que lleva por título Sobre la solidaridad entre especies y el buen vivir, lo que hace sentirme especialmente feliz por varios motivos. El primero, porque me ha gustado que a muchos lectores y lectoras les haya creado curiosidad un tema cuyo planteamiento es vital en cualquier diagnóstico de la realidad, la relación del ser humano con la naturaleza y su papel en el bienestar de las sociedades y la paz.

Segundo, por que es un texto basado en un artículo que ha escrito uno de mis mejores amigos para el que quiero mandar un abrazo muy fuerte desde este foro.

Y poco más, desear a mi familia, a los lectores, lectoras y visitantes de este blog y a mis amigos y amigas que el año 2015 les sea venturoso.

Besos y abrazos