Una trayectoria que ya es “lustrosa”

veintelinasHoy es un día especial para este blog. Cumple 5 años y no es poca cosa. No debe serlo porque todavía me acuerdo del motivo que me impulsó a hacerlo: simplemente las ganas de contar lo que veía y pensaba.

Acabo de leer mi primer texto en 20líneas y no he podido evitar sonreir al recordar lo que en ese instante, el que os escribe, proponía: una entrada a la semana (además prometida su publicación los martes) y de no más de veinte líneas de extensión. Espero que los lectores y lectoras me hayan sabido perdonar por incumplimiento de todas mis (creo que buenas) intenciones.

La primera en la frente: me salté lo de las 20 líneas desde la segunda entrada. ¿A quién se le ocurre en internet ponerle puertas al campo? Influencias de la profesión que me da de comer. La segunda: la que estáis leyendo es la entrada número 160. Si cinco años suman 260 semanas, está claro que tampoco he cumplido con esa propuesta. Seguro que el lector o lectora habitual habrá disfrutado de ese nuevo desliz.

En cuanto a los lector@s de 20líneas.com, este blog ha sido visitado en poco más de 20.000 ocasiones. Si tenemos en cuenta que la comunidad de seguidor@s de este medio alcanza la friolera de cerca de medio centenar de incondicionales (las ventajas de tener una familia que te aprecia y unos amigos y amigas que no tienen precio), 160 entradas por, pongamos, 50 asidu@s e incaut@s, arrojarían la cifra de 8.000 visitas en estos cinco años. La conclusión: el buscador de Google ha hecho un trabajo excelente.

Pero este blog significa mucho más para mi que para todos los que me leeis. Sé que sonará bastante peliculero pero pasó: me casé con una de mis lectoras, bella e inteligente como mandan los cánones cinematográficos de la escuela de Billy Wilder, a la que conocí afortunadamente gracias a 20líneas. En estos cinco años también me he independizado, tecnológicamente hablando, pasando de veintelineas.wordpress.com a 20líneas.com, y he aprendido un montón de cosas sobre la edición de blogs que a la asociación donde hago de sociólogo, PreparacCión, le han venido muy bien.

En definitiva, cinco años en los que he contado cosas que me ha apetecido contar aunque me haya sido imposible hacerlo desde una posición neutra y aséptica. Tampoco he conseguido llegar al fondo de ninguna cuestión, no por problemas de tiempo ni espacio. No pondré ninguna excusa: ninguna de las hipótesis que me sirven para explicarme, a mi mismo, cómo funciona el mundo es válida.

Al respecto, hace unos días leí en otro blog la reseña del libro 50 sociólogos esenciales, que todavía estamos esperando al Newton o al Einstein de las ciencias sociales. Creo que podemos esperar sentados la llegada del mesías. Muchas veces nos hacemos las preguntas equivocadas porque buscamos respuestas convenientes y convincentes. Liberto Carratalá, el autor de este blog por tanto, seguirá errando, una y otra vez. No cabe otra, soy humano, demasiado humano, como diría aquel.

Muchas gracias a todos y a todas los que me leéis todavía. Y muchas gracias a ti, papá. Y a tí mamá, que me puedes leer y preguntarme por qué no escribo tan a menudo.